Jugar un partido de fútbol o una presentación ante el comité de marketing pueden ser estresantes, y el cuerpo reacciona a esa tensión de diferentes maneras. Si es usted de los que se pone nervioso y ansioso, o sus niveles de energía parecen no responder, intente una rutina de estímulo antes de su próximo encuentro.
La rutina de estímulo es un impulso de motivación para levantar la frecuencia cardíaca, percibir las emociones del reto por venir, y aumentar así el flujo de adrenalina.
Puede hacer una breve sesión de ejercicios antes de dirigirse al lugar, diga usted, por ejemplo, bailar o brincar. Una rutina de estímulo puede aumentar su ritmo y reducir su nivel de ansiedad por estrés.
Dicha práctica puede ser especialmente útil si se trata de un evento de alto desempeño, diga usted, por ejemplo, un clásico o una final, o una convención de ventas en Cancún, o si se siente ambivalente sobre cómo afrontar el reto por delante, o si requiere usted proyectar entusiasmo y confianza a sus compañeros de equipo.
Elige la actividad que más le convenga; la clave es aprovechar lo que le motiva a rendir al máximo.
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