Preocuparse por lo que las otras personas piensan de usted puede ser un impedimento. Como resultado, usted, deja de asumir riesgos y a cambio se la juega por lo seguro (va a la fija) y, así, su trayectoria profesional sufre por ello.
Una alternativa sencilla para contrarrestar la ansiedad, es desarrollar una ideología personal. Es decir, una expresión que manifieste su sentido de pertenencia.
Para el efecto, considere usted, por ejemplo; los siguientes interrogantes:
Luego, anote sus respuestas y determine qué tienen en común. Emplee las palabras destacadas para exponer a los demás su ideología personal, y, por último, ejérzala con disciplina.
En últimas, y cuando algún asunto en el ejercicio de su labor profesional empiece a disminuir su confianza, permita que su ideario fundamental como persona le recuerde aquello que es relevante para usted y por qué hace lo que hace. Decídase por silenciar ese ruido distractor que son las opiniones destructivas de los demás y centre su atención en aquello que es realmente relevante.
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