en lo personal

Creatividad y emprendimiento de cajón

Quien inicia su trayectoria profesional o un emprendimiento tendrá que superarse a medida que aprende si pretende crear espacios y oportunidades reales. El mercado premia lo nuevo, útil y relevante; cuando una empresa se descompasa del ritmo de cambio, sus clientes migran y rara vez regresan. La creatividad que se traduce en valor —mejor producto, proceso más simple, servicio más rápido— conquista preferencias; la fidelidad es condicional y se sostiene con evidencia de innovación, no con discursos.

Una imagen ayuda: muchas carreras transcurren entre “cajones”. El cubículo de la oficina, el portátil, el carro, la nevera, la pantalla de 50″. Vivir solo dentro de cajas adormece el dinamismo y la pasión. En nuestros hallazgos, tres factores drenan la energía creadora: apego, confort y búsqueda de certeza absoluta. En otras palabras, los cajones cansan. No se trata de “pensar fuera del cajón”, sino de existir fuera del cajón: salir al mercado, observar, preguntar, prototipar, iterar.

Para quienes recién empiezan: pasos concretos

  • Aprendizaje continuo con entrega semanal. Un avance visible cada 7 días: un prototipo, una página, un caso, una mejora.
  • Contacto con el cliente 5–5–5. Cinco conversaciones de 15 minutos por semana: problema, alternativa actual, precio que pagaría.
  • Prototipo en 48 horas. Resolver un uso específico con lo mínimo; luego medir uso y fricción (no solo opiniones).
  • Métrica simple de valor. Una de estas al inicio: tiempo ahorrado, errores evitados o repetición de compra/uso.
  • Portafolio 70–20–10. 70% al núcleo que paga las cuentas, 20% a adyacencias, 10% a apuestas; revisión trimestral.
  • Incomodidad productiva. Un bloque sin pantalla al día para observar, pensar y escribir; otro bloque para probar en el mundo real.
  • Renuncias explícitas. Definir qué no hará el proyecto (segmentos, canales o funciones) para concentrar recursos.

Idea central: la habilidad para generar valor agregado es lo que permite prosperar, posicionarse y perdurar. Quien empiece hoy a crear, medir y mejorar —fuera del cajón— estará construyendo una marca y una carrera que respiran.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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