El entusiasmo es contagioso: nadie se interesará por una propuesta si quien la presenta no vibra primero. Ese entusiasmo es el fósforo que enciende el fuego del cliente; encenderlo exige creer en lo que se ofrece, prepararse y comunicar con claridad. Los hinchas se entusiasman el día del partido; los jugadores, todos los días de la temporada; los campeones, todos los días de su vida. Quien inicia su trayectoria profesional o emprendedora convierte el entusiasmo en ventaja cuando lo practica a diario: muestra progreso, escucha, aprende y celebra pequeñas victorias. Que hoy encienda esa chispa quien aspira a destacar.
No ha sido, propiamente dicho, el ‘entusiasmo’ de Jorge Barón, el icónico presentador de los hogares colombianos, quien me llevó a indagar sobre “el poder del entusiasmo como catalizador del éxito”. En mi caso, fue querer entender cómo una emoción efímera como el entusiasmo me vitalizó para aferrarme a la…
Antes de profundizar en el tema del desarrollo de su carrera basada en valores, pasión o propósito, ha de saber que, realicé una indagación completa sobre cómo los estudiantes universitarios buscan asesoramiento en las redes sociales sobre asuntos relacionados con sus carreras académicas. Esta investigación reveló conocimientos interesantes sobre la…
En «en lo personal»
Andres Tellez Vallejo
Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.