Todo estudio moderno de la comunicación debe incluir necesariamente un análisis del lenguaje no hablado, es decir, de los ademanes. En una persona bien compuesta, este es el complemento del lenguaje oral. Si la persona es susceptible de confusión o contradicciones emocionales, o si por alguna razón no dice la verdad, el lenguaje expresado con palabras y el que expresan los ademanes están en conflicto entre sí. Este conflicto se hace notorio y suele delatar sus verdaderas intenciones.
Para un individuo que esté hoy en los negocios, la política o en sociedad, es indispensable aprender a interpretar lo que dicen los movimientos involuntarios del cuerpo y aprovechar ese conocimiento para influir en los demás. Y, apropiado también sería que aprenda a dominar sus propios ademanes y gestos para evitar ser mal interpretado por los demás.
El lenguaje del cuerpo es básicamente la contraparte del lenguaje de las palabras. Para comprenderlo, es necesario entender primero el lenguaje verbal y cómo se desarrolló a lo largo del tiempo.
En marketing solemos pensar que una buena idea, un producto atractivo o un precio competitivo…
Una herramienta, no un sustituto La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana…
Cada generación inventa jerigonza novedosa para describir cosas que, en realidad, la humanidad lleva haciendo…
Durante buena parte de la vida adulta, una pregunta aparentemente inocente acompaña las presentaciones: ¿a…
El gobierno de Gustavo Petro no pidió ser evaluado como una administración más. Desde la…
Mauricio cerró la puerta de su pequeño local a las ocho de la noche, como…
This website uses cookies.