La mayoría de las personas pasa buena parte de su vida cotidiana enfocada en sí mismas y en obtener más de lo que desean o necesitan. Es simple: todos buscamos más salud, reconocimiento, ingresos, amor, seguridad, alegría, tranquilidad, intimidad, estatus, éxito y felicidad.
En ventas, eso tiene una traducción directa: cerrarás cuando identifiques con precisión lo que su cliente valora y pueda usted entregarlo mejor que las alternativas. La venta ocurre cuando el valor percibido de su solución supera el precio que la persona paga.
En un entorno donde todos acceden a la misma información, la ventaja está en empatía, claridad y ejecución. Cada mañana, recuerde el orden: vénderse a sí mismo (credibilidad), promoveer a su organización (confianza) y luego vender su producto/servicio (solución).
Cómo llevarlo a la práctica:
Menos monólogos y promesas vacías; más interés genuino por las necesidades de los demás. Ahí es donde se cierran las ventas.
Un ensayo narrativo sobre la cognición protectora de la identidad Él no lo sabía al…
En las democracias contemporáneas se ha vuelto cada vez más frecuente la llegada a los…
En el universo del emprendimiento, muchas personas creen que primero se necesita una gran estructura,…
En los últimos años, el término therian ha pasado de ser parte de comunidades de…
En los últimos días se ha generado una controversia alrededor de un artículo académico (Health…
La afirmación de que la IA “crea la ilusión de estar beneficiándonos” puede leerse como…
This website uses cookies.