Categorías: en el negocio

Evolucionar la Constitución del 91 a prueba de pelotudos

Usted, así como yo, también puede prestar mayor atención a su conducta antes de salir corriendo a depositar su próximo sufragio por el candidato del “partido político” que acostumbra o por su parecer plebiscitario, aun cuando, sabemos lo difícil que es re-cablear los hábitos una vez arraigados en nuestra rutina cotidiana, así como es evidente un requisito mayor que la “fuerza de voluntad” para lograrlo.

El líder que usted pretende elegir, debe personificar las cualidades que se anhelan y requieren en su comunidad o grupo ocupacional.

Recuerde que entre los líderes hay gran diversidad de carácter y personalidad, particularmente, la víspera de elecciones parlamentarias, aunque en general, todos tienden a ser entusiastas, enérgicos, calmados en crisis, cálidos y estrictos, pero justos, por mencionar tan sólo algunas de las cualidades deseables del liderazgo.

Relevante también, tener presente que aun cuando el conocimiento —técnico y profesional— es una fibra importante de la autoridad, no lo es todo. La autoridad, mana de aquel que sabe.

Procure la próxima ocasión electoral, elegir aquel candidato o parecer plebiscitario que parezca saber lo que dice o aparezca como lo más razonable. Cierto, no es una elección sencilla, pero igual el señor “Blanco” (el candidato, cuando así aplique), es una opción viable para aquellos inconformes con la representación criolla de liderazgo parlamentario.

Oportuno también mencionar, que existe un enfoque de liderazgo fundamentado en un análisis de las necesidades presentes tanto en las comunidades como en los grupos de trabajo: cumplir la tarea, mantener la cohesión entre los miembros, tal cual en la comunidad como si fuera una unidad de trabajo y, en últimas, atender las necesidades individuales de las personas.

Las necesidades individuales nos ayudan a comprender cómo las personas se motivan en gran medida por sí mismas. En ese orden de ideas, ha de ser la razón del liderazgo, cultivar a favor de ese proceso natural y no en contra del mismo, ni a favor de las necesidades puntuales del líder.

Y, como última consideración previo deposito del trascendental sufragio, acuérdese que “el liderazgo es acción, no posición”. O al menos, así lo aprendí yo de la mano de John Adair.

¿Entonces, será que ajusta usted consumo sentido su intención de voto, o insistirá en apostar por la retórica de liderazgo de los de siempre en la próxima elección?

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

Artículos recientes

El poder de los que no deberían ganar

El efecto underdog, la psicología del rendimiento y el poder de los pequeños frente a…

1 semana ago

Del blasón al perfil digital: identidad, carácter y legado profesional en las nuevas generaciones

Anthony Woodville y el desafío de construir una reputación que trascienda el reconocimiento El prestigio…

2 semanas ago

De los desafíos de la Colombia 2050 a las oportunidades de negocio del presente

El envejecimiento de la población, las amenazas del cambio climático y una economía que crece…

4 semanas ago

Del propósito a la acción

Por qué tener metas no es lo mismo que tener un plan Pensar en el…

1 mes ago

Mapas, territorio y la ilusión de saber emprender

María Camila Rueda ha conocido el emprendimiento desde lugares distintos. Como socia de Rockstart ha…

1 mes ago

Cuando cambia el significado, ¿aparece un mercado?

Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…

2 meses ago

This website uses cookies.