Podrá ser de marketing, producción, asuntos corporativos o una simple reunión de tráfico pero, con certeza habrá de querer usted declinar la asistencia cuando se entere que el “experto” estará presente en el comité. En ocasiones, es preferible decir “no” antes de iniciar la reunión y si el de marketing omite dicha responsabilidad, pues entonces todo será su culpa. Se me antoja que es lo mínimo que uno puede hacer en favor de su menester cotidiano, como por aquellos que pagan las facturas y que por lo demás, esperan con frecuencia de sus asociados, la integridad y el coraje suficiente como para decir “no, por ahí no es la cosa”. Así es esposa mía, las empresas, las instituciones, las escuelas, la humanidad y el statu quo, requieren más “voces contrarias del pueblo”. Y en cuanto al “experto”, “a la mierda con ese petardo”.
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