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El cierre indicado es fundamental para alcanzar el cometido de sus mensajes de correo electrónico

Normalmente, ¿quién no ha escrito, borrado, reescrito, rectificado e intentado acertar el cierre del mensaje de su correo electrónico antes de finalmente presionar enviar? Probablemente, este no es un asunto que lo desvele, aunque debería; ya que el cierre definirá si usted logra el propósito que procura con su mensaje. Al respecto e, independiente de aquello que se pretende con su comunicación, bien sea; expresar su gratitud (‘agradezco su ayuda al respecto’) o, manifestar su respeto por el destinatario (‘cordial saludo’) o, señalar los pasos a seguir (‘haremos una revisión del tema en dos semanas’) o, concluir un diálogo extenso (‘muchos éxitos con su futuro proyecto’). Antes de decidir, considere este sencillo esquema. A saber: 1) Defina el tipo de mensaje que pretende transmitir. Esto le facilitará decidir el cierre más apropiado, diga usted, por ejemplo; ‘si pretende que el destinatario deje de molestarlo’, puede usted apelar a un cierre por el estilo de, ‘suerte es que le digo’, que le dará a entender a su destinatario, que su interacción ha concluido. O, si busca usted algún tipo de comentario, puede usted dejar margen para la respuesta del destinatario al mencionar en su cierre, ‘agradezco sus comentarios al respecto’. 2) Determine cuál es su relación con el destinatario. ¿Es un cliente, jefe, colega, familiar o amigo? En consecuencia, podrá usted ajustar el tono de formalidad. Igual, debe usted considerar la cultura organizacional de su empleador (si es el caso) o la de su negocio. Para el efecto, diga usted, por ejemplo; si su destinatario se desenvuelve en un entorno laboral relajado, es factible que, el popular, ‘cordialmente’, no dé a lugar, incluso, si está usted dirigiéndose al gerente general. 3) Ajustar el cierre de acuerdo con las circunstancias ajenas al mensaje. Es decir, como, por ejemplo; ‘alguna situación adversa o calamidad doméstica’ que padezca su destinatario en el momento de su comunicación, es suficiente evidencia como para que usted desista de cualquier tono ‘alegrón o simpaticón’ en su cierre.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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