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Considere sus fortalezas después de un revés profesional

Los reveses profesionales o existenciales nos suceden a todos. Tal vez no es de todos los días que pierde uno quince millones de un solo batacazo de un mes a otro en el fondo de cesantías, debido a la volatilidad de los mercados, consecuencia del coronavirus que tal parece, ahora se viene a saber, es incumbencia en buena parte al manejo irresponsable que en su momento el gobierno chino le dio al patógeno…; o que no le alcanzó para registrar en el onceno titular; o no consiguió el puesto laboral que tanto anhelaba; o la promoción que esperaba se la otorgaron a otro. Sin embargo, los traspiés y las oportunidades sin realizar no tienen porqué descarrilar su trayectoria profesional o bienestar emocional. Es más, incluso la adversidad puede impulsar su labor profesional y hasta la salud emocional.

Para superar un revés con confianza, empiece por reconocer el desconsuelo de ser rechazado o el dolor por el porrazo al caer. La respuesta fisiológica que genera nuestra mente es similar al dolor físico, así que no descarte percibir cómo se siente.

Luego, dé un paso atrás y evalúe la situación (siendo lo más justo posible consigo mismo). ¿Es lo que sucedió una reflexión sobre usted y sus habilidades o hubo factores en juego que estaban fuera de su control (como suele ser el caso)?

Y en últimas, haga un esfuerzo consciente para divisar el futuro. Tómese el tiempo necesario para reflexionar sobre sus fortalezas como en aquello que le seduce realizar. Tenga presente de qué otra forma podría emplear sus habilidades: es bastante factible que su próxima oportunidad profesional se dé en un área o posición que ni siquiera ha considerado usted.

Ser capaz de identificar el lado positivo en un traspiés percibido o en una oportunidad sin realizar puede ayudarlo a avanzar hacia cosas más grandes y mejores; al tiempo que logra mantener su confianza en sí mismo mientras dura el proceso.

No en vano, sugiere el profesor Adam Grant de Wharton: ‘Somos más que los aspectos relevantes que relacionamos en viñetas a lo largo de nuestro currículo’. Somos mejores que aquellas disertaciones que entrelazamos en una madeja de vocablos bajo el implacable lente de una entrevista profesional. En realidad, nadie nos está rechazando. Si acaso, lo que rechazan es una muestra de nuestra labor, en ocasiones, solo después de percibirlo a través de un escrutinio sesgado.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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