en el negocio

Qué más da otra gaseosa

Cuando Postobón anunció el desembarco de Speed hace apenas unos días, lo hizo en medio de un mercado que ya percibe las gaseosas como commodities y en el que la recordación de marca se gana a golpe de presencia física y mental. Bajo ese telón de fondo, vale la pena revisar la jugada desde dos ángulos complementarios: (1) la innovación estratégica que legitima la aparición de una nueva etiqueta y (2) la manera en que esa etiqueta se integra —o no— al paraguas de marcas de la compañía.

Innovación estratégica: ¿por qué otra gaseosa?

  1. Expansión de portafolio deliberada
    Postobón lleva años gestionando un portafolio de sabores que cubre casi todo el espectro de ocasión‑consumo: frutas, colas, maltas, aguas y bebidas energizantes. Speed se posiciona en la confluencia entre sabor frutal y energía ligera, un espacio intermedio donde hasta ahora reinaban lanzamientos temporales. El objetivo no es canibalizar sino “rellenar las grietas” para retener consumidores que migran con facilidad a la competencia.
  2. Innovación incremental como táctica defensiva
    La compañía reconoce que en gaseosas la funcionalidad está “commoditizada”. Su apuesta, por tanto, no radica en el líquido sino en refrescar el discurso: nueva forma de botella ($23.000 millones de inversión), ingredientes “energizantes light” y la fuerza semántica del nombre Speed. Es innovación de “barrera blanda”: no transforma la categoría, pero hace ruido suficiente para congelar la amenaza de imitadores en el corto plazo.
  3. Activación promocional de alto octanaje
    Rifar cuatro Chevrolet Camaro es una señal inequívoca de que la marca nace asociada a velocidad, adrenalina y estatus aspiracional. El retail tradicional sigue siendo el campo de batalla; la notoriedad inmediata que genera un premio tangible ayuda a acelerar la curva de prueba y a blindar la inversión publicitaria inicial.

Identidad bajo el paraguas Postobón

AtributoPostobón (masterbrand)Speed (sub‑brand)Convergencia
Valores troncalesAlegría, sabor local, tradiciónFluidez, energía, modernidadComplementarios
Territorio visualTonos pastel vivosNegro/rojo de alto contrasteRompimiento controlado
Target primarioFamiliar, transversalJóvenes 14‑25 “busca‑rush”Superposición parcial
Promesa central“Refresco que une”“Adrenalina al instante”Ambivalente

El mayor riesgo está en diluir la coherencia histórica de la compañía: Speed se aleja del imaginario familiar y podría ser percibida como ajena si la arquitectura de marca no se comunica con precisión (endorsement explícito, trade‑dress compartido).

Lo que Speed sí aporta… y lo que aún debe probar

  • Aporta
    • Extensión de escala y poder de negociación con el canal; más referencias es igual a más frentes de visibilidad.
    • Vehículo para validar un código gráfico disruptivo sin comprometer marcas core.
    • Narrativa de velocidad que engancha con tendencias urbanas (BMX, gaming, música electrónica) crecientes.
  • Debe probar
    • Diferenciación funcional real; “más cafeína” o “más taurina” siguen siendo atributos de Energy Drinks premium, no de gaseosas saborizadas.
    • Elasticidad de precio. Si Speed compite en precio con colas estándar, el margen de contribución podría erosionarse.
    • Sustentabilidad de la plataforma promocional: después del Camaro, ¿con qué se retiene al consumidor?

Conclusión táctica

La pregunta, “¿qué más da otra gaseosa?”, encuentra respuesta en la lógica centrada en el portafolio de los FMCG (Fast‑Moving Consumer Goods): saturar góndola antes que la competencia, colonizar micro‑segmentos antes de que se vuelvan macro y generar nuevas excusas para comunicar. Speed no es innovación radical —como advierte Moisés Wasserman, carece de nuevo conocimiento disruptivo—, pero sí cumple la función de válvula táctica para mantener la rueda girando. La verdadera prueba vendrá después de la fase promocional: si la identidad recién forjada encuentra un relato propio, Postobón habrá ganado algo más que espacio en el estante: habrá ganado futuro dentro de su propio portafolio.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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