Ninguna alternativa como el cara a cara para la interacción

A propósito de la interacción social, así como la investigación de mercados en línea y, aunque es incuestionable el aporte de la tecnología para dicha interacción, se me antoja como frívola y carente de emoción. Al respecto, se me ocurren tres razones para sugerirles continuen con la interacción cara a cara:

Percibir las emociones de la gente— Es invaluable interactuar con las personas para advertir su expresión facial y corporal. Como dirían los de P&G: en las sesiones de grupo los consumidores afirman que tanto Pantene como Sedal son buenas marcas. No obstante, cuando se expresan de Pantene lo hacen en forma más animada e inclinados hacía adelante en sus asientos, reflejando así su cercanía con la marca, y contrario a la monótona participación de quienes hablan por Sedal.

La oportunidad para salirse del libreto— Compartir una cerveza con los amigos y amigas en un bar, así como el cuali tradicional permite improvisar y abandonar el libreto si la discusión lo amerita. En las redes sociales, como con el cuali en línea, la improvisación es un tema mucho más complejo de abordar.

Amistades y consumidores replicando entre sí sus puntos de vista— Las amistades y los consumidores interactúan, comparten y refutan sus argumentos. Una vez más, este tipo de conversatorio es factible con la interacción, diga usted, por ejemplo, en un bar o con el cuali tradicional que, por lo demás, es muy dificil de emular en las redes sociales o con el cuali en línea.

En consecuencia, se me hace que el tema es parecido al modo en que interactúan las redes sociales y los medios de información tradicionales que operan sin excluirse mutuamente o, como quien dice, deje para las redes sociales ciertas labores de aproximación, particularmente aquellas que son rutinarias, y utilice la interacción cara a cara o la aproximación cuali convencional cuando requiera ‘ir más allá de la cerveza con la damisela’ o explorar en profundidad y más lejos de la simple descripción de comportamiento, considerando la explicación de las causas de ciertos patrones conductuales, tales como la identificación de los deseos y expectativas que, en ocasiones la damisela o el consumidor tan sólo tiene presente subconscientemente.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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