La semana pasada en P&M me topé con la entrada que menciona el lanzamiento del ‘Choco Brownie’ y algunas otras estrategias de la marca Ramo. Se me dio como gran decepción para un segmento que podría capitalizar una buena dosis de innovación, pues todas las maniobras allí descritas están encaminadas a cosechar la demanda en vez de gener.
De la práctica, puede uno deducir que la mayoría de las PYMES consideran que son demasiado pequeñas como para suscitar un impacto de mercado y, razón por la cual sostengo que éstas acuden a recoger el trigo maduro en vez de plantar sus propias semillas. Ciertamente, es mucho más sencillo aguardar hasta que alguien esté dispuesto a comprar que a persuadirle para que lo haga.
Sucede, pasa y acontece que, como alternativa para apropiarse de la demanda en la última jugada del partido, puede uno a cambio re-caracterizar el mercado en un ámbito mucho más pequeño y manejable. En realidad, no es necesario convencer a todos de que dispone uno de un gran concepto. Tan solo basta con unos cuantos, si a éstos uno les facilita compartir.
Se me antoja entonces que, bajo estos términos, la introducción del ‘Choco Brownie’ no es más que una determinación de último minuto por birlar la intención de compra. Una táctica percibida como ganadora, aunque en el largo plazo no sea la indicada para consolidar las pretensiones corporativas de Ramo.
Amanecerá y veremos Don Olimpo.
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