En busca del atajo

Cuando la gente se da a la tarea de buscar e invertir en dicho “torcido” para alcanzar así y sin mayor esfuerzo, sus propósitos en la “red de las maravillas”, diga usted, por ejemplo, obtener en Facebook el tan anhelado “millón de amigos”, los 69.000 retuits, o sencillamente, ser considerado como influyente en el entorno de las redes sociales, el asunto, puede llegar a parecer hasta provechoso. Tan es así, que hasta las marcas más populares quedaron “enganchadas” en el torcido y, andan ya de costumbre en la búsqueda de la próxima gran artimaña.

El mercado al detal de “seguidores”, “fanáticos” o “amigos” ficticios está a la vuelta del teclado y, carga múltiples artimañas en su bolsa, tal cual ocurre cuando se implementa la “optimización para motores de búsqueda” que, entre otros, otorga “clasificaciones” y “enlaces” sin que en realidad se hayan merecido.

Artimañas en línea, pero engaños ni más ni menos. Tretas equiparables con las que promueve el gurú del adelgazamiento para bajar de peso, o con las que encopetados corredores de bolsa estafan a sus clientes, o con la que ingenuos enamoradizos caen en las manos de severos proxenetas, o demás por el estilo, a usanza del hacker más virtuoso.

La lista es interminable, porque la Web es la central de la artimaña. Un lugar en la que “virtuales” triunfadores se regodean de su aparente éxito (aunque éste solo sea momentáneo) y, como consecuencia de haber hallado y usufructuado la artimaña.

No obstante, se me da, hay un proceder para las marcas mucho más fiable que la “meta” artimaña del momento. Este es difícil de superar y siempre da resultados. Me refiero, al trabajo impecable o a las necesidades satisfechas del consumidor, las que por sí solas, conllevan al crecimiento como a la inversión por méritos propios, pues como a la postre resulta, una estrategia libre de artimañas es la mejor artimaña posible de todas.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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