Categorías: en el negocio

Consideraciones para la estrategia de marca

Logro es el anhelo de competir para alcanzar metas cada vez más exigentes. Afiliación es el deseo por caer bien y ser amado. Y poder es el afán por alcanzar el respaldo como el respeto para sí mismo. Bueno o al menos así lo sugiere David McClelland, profesor de psicología de la universidad de Harvard, en su libro “Human Motivation”. Nociones psicológicas de finales de la década de los ochenta que, seguramente usted habrá comprobado en algún momento de su existencia.

Tal cual de la práctica de la investigación de mercados, puede inferirse uno que otro impulso adicional en el consumidor. Diga usted por ejemplo, el anhelo por la estética, aquella insaciable sensación de placer y estímulo. La ambición por el poder, aquella eterna percepción de saber que se está siempre en control. O el afán por fomentar la personalidad, los valores y la narrativa individual.

En esos términos, es que tiende uno a reflexionar sobre si el marketing contemporáneo está realmente colaborando con la motivación de la gente tal cual alimentando su apetito y deseo consumista.

¿Colabora entonces el marketing actual con la gente para que ésta alcance sus metas consumistas; sacia la estrategia el apetito del consumidor por ser reconocido, por caer bien, por ser querido; acaso las marcas están conectando con las personas en sus respectivos segmentos para empoderarles para que éstas a su vez empoderen a otros; se les provee experiencias excepcionales, satisfactorias y cautivadoras; recibe actualmente el consumidor la sensación de estar en control, de conocimiento y de participación; acaso los de marketing hacen sentir bien al consumidor consigo mismo como con las decisiones que toman en nuestra presencia?

Ahora bien y aun cuando creo haber relacionado todos los cuestionamientos que se me antojaron, la pregunta del millón es si usted realmente cree fervorosamente en perseguir dichos ideales.

Si es así, puede usted empezar por relacionar la forma cómo abordara dichos asuntos y una vez concluido, podrá usted anunciar a su jefe que está lista la estrategia de marca para el año entrante.

De lo contrario, tarde que temprano terminará usted siendo “prueba de lo que son capaces”.

En ambos casos y sea cuál sea su elección, buen viento y buena mar.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

Artículos recientes

La mente que defiende su espejo

Un ensayo narrativo sobre la cognición protectora de la identidad Él no lo sabía al…

7 días ago

Del candidato visible al legislador competente: representación, idoneidad y cultura política en Colombia

En las democracias contemporáneas se ha vuelto cada vez más frecuente la llegada a los…

2 semanas ago

El emprendimiento que no se ve, pero se recuerda

En el universo del emprendimiento, muchas personas creen que primero se necesita una gran estructura,…

4 semanas ago

La therianthropy como identidad y subcultura en línea

En los últimos años, el término therian ha pasado de ser parte de comunidades de…

4 semanas ago

Salud, evidencia y debate público: lo que realmente está en juego

En los últimos días se ha generado una controversia alrededor de un artículo académico (Health…

1 mes ago

Pragmatismo y riesgo en la era de la IA: la ilusión del beneficio en las plataformas digitales

La afirmación de que la IA “crea la ilusión de estar beneficiándonos” puede leerse como…

2 meses ago

This website uses cookies.