Liderar con eficacia, particularmente, en tiempos de crisis (o en contienda futbolera pareja o sosa), requiere paciencia. Como la persona encargada de dirigir, debe usted mantener la compostura ante la frustración o la incertidumbre. Entonces: ¿Cómo puede usted impulsar este importante recurso? Una forma es reconocer cuándo se pondrá a prueba su paciencia. Si entiende que se avecina un desafío, puede ser más consciente de aumentar sus ánimos para mantener la calma. Diga usted, por ejemplo, una buena forma de manejar la presión de una fecha límite (o marca) inminente es replantear cómo percibe los momentos. La velocidad es relevante, por supuesto, pero elaborar a un ritmo pausado y uniforme, especialmente cuando los tiempos se ponen difíciles o cuando aumenta la presión, reduce los errores y, al final, acelera el desempeño de su equipo. Otra táctica es practicar el reconocimiento frecuente. Procure llevar un registro de los asuntos que le generan entusiasmo, incluso cuando el mundo (o el partido) se perciba extraviado. O sencillamente dedique 10 minutos al final de cada jornada para reflexionar sobre los logros de su equipo, sin importar cuán insignificantes parezcan. Tomar partido de dichas oportunidades para manifestar su agradecimiento lo ayudará a ser un líder más generoso, menos estresado y más tolerante con situaciones inesperadas o complejas.
El envejecimiento de la población, las amenazas del cambio climático y una economía que crece…
Por qué tener metas no es lo mismo que tener un plan Pensar en el…
María Camila Rueda ha conocido el emprendimiento desde lugares distintos. Como socia de Rockstart ha…
Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…
Lo que conviene saber antes del primer empleo Conseguir el primer empleo formal suele presentarse…
Pensemos en una empresa que contrata a cientos de personas para trabajar por separado. Cada…
This website uses cookies.