en el negocio

Se dictan clases de pintura

No es que me disguste Kandinsky, Mirò o Picasso. Es más, me cautiva el diseño en sus obras, aunque yo de arte más bien poco. Me refiero en este caso, a la campaña impresa Clases de pintura para niños Colsubsidio de LOWE/SSP3 que entre otros, me da pie para compartir mis apreciaciones sobre inmediatez de propósito y utilidad de la oferta en la publicidad.

Imagen: Daniel Téllez Ch., 11 años (2013)

Inmediatez de propósito— es decir que, desde el principio sabe uno que el anuncio promueve clases de pintura para niños en Colsubsidio, y al saberlo entonces puede uno ya dirigir la atención entorno a los asuntos relevantes y a cambio de tener que esperar hasta el final por el remate. La mayoría de los anuncios tienden a ignorar este hecho cognitivo y en vez, dedican mucho tiempo a elaborar un intrincado chiste o a establecer una atravesada alusión creativa, que es precisamente el caso de la susodicha campaña de impresos (Kandinsky, Mirò, Picasso).

Utilidad de la oferta— se hace evidente solo hasta el final del anuncio y podría omitirse sino se esta atento, en cuyo caso la marca perdería el apoyo del mensaje.

En fin, sabe uno que los de mercadeo pecamos en exceso al dejarnos absorber por el ingenio y la pasión por las soluciones refinadas e intricadas.

Quién sabe, tal vez el quid solo es consecuencia de las múltiples razones disponibles para complicar la comunicación. Aun cuando no todas conllevan una propuesta de venta tan directa como lo es por ejemplo, vender clases de pintura para niños.

Lo cierto es que la publicidad se desarrolló en un entorno en el cual la gente ansiaba información y no buscaba ser entretenida, ni que se aprovecharan de sus más vehementes deseos que, es quizás el motivo por el cual ya nadie confía en ella.

Se me da por lo tanto que, la campaña Clases de pintura para niños Colsubsidio es excesiva para su propósito, inclusive para los despistados padres de familia. El consumidor no necesita más “cuentos” ni “promesas vacías”. Necesitan que le digan que su hijo aprenderá a pintar aun cuando sea tan solo una carita feliz, y los elaborados anuncios de Colsubsidio ni se acercan remotamente.

Más barato, realista y efectivo les habría salido el popular letrero en cuarto de página: “Se dictan clases de pintura”.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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