La publicidad no es la excepción a la regla, pues está constantemente en riesgo y casi siempre tendrá que entregarse en cuerpo y espíritu mucho antes de conocer el resultado final de sus compromisos pero, tampoco como para que un médico sostenga “dígale que cambie a Kool y estará bien”. Cualquier emprendimiento humano involucra algo de riesgo. Usted está en riesgo desde que se levanta en la mañana: así ha sido, es y será hasta el fin de sus días. Si la publicidad hace parte de su cotidiano menester, concéntrese en la comunicación que “venda” y deje al circo el “contenido entretenido” que, para ello las redes sociales ya están atiborradas de alegres saltimbanquis.
Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…
Lo que conviene saber antes del primer empleo Conseguir el primer empleo formal suele presentarse…
Pensemos en una empresa que contrata a cientos de personas para trabajar por separado. Cada…
Durante varias semanas viajé a San Francisco sin moverme de la universidad. No exagero. Caminaba…
A las cuatro y diecisiete de la mañana encontraron a Gabriel Varela sentado en su…
Identidad, autoestima, disciplina y trayectoria frente a la desigualdad de origen En una universidad, una…
This website uses cookies.