en el negocio

Lamentable la desorientación de las Asociaciones Colombianas de Pacientes

Aunque se reconocen las buenas intenciones de directivos, afiliados, familiares, médicos y personal de apoyo, resulta evidente la falta de liderazgo y coordinación al interior de estas asociaciones, independientemente de la patología que congregue a sus miembros. Cabe preguntarse si ello obedece a la apatía de afiliados y familiares, al temor a la estigmatización, al desinterés de la comunidad, a la ausencia efectiva del sistema de salud o, sencillamente, a la falta de oportunidad y compromiso estratégico por parte de la industria farmacéutica.

Probablemente confluyen todos estos factores. No obstante, destaca la incongruencia en el patrocinio de la industria farmacéutica, en particular de la multinacional que históricamente respaldó este tipo de iniciativas y que, con seguridad, continúa haciéndolo, aunque con presupuestos más limitados. Esta reducción puede atribuirse tanto a la erosión de participación de mercado frente a los medicamentos genéricos como a la incapacidad de consolidar un branding coherente y sostenible.

Como referente ilustrativo puede mencionarse a la Asociación Colombiana de Bipolares, cuyos inicios, hace aproximadamente catorce años, contaron con apoyo presupuestal proveniente de la promoción de la marca VALCOTE® (divalproato sódico), entonces gestionada desde Abbott Laboratories de Colombia en el área del Sistema Nervioso Central. Dicho respaldo permitió, junto con colegas y un grupo de psiquiatras, materializar iniciativas impulsadas por Jorge Cardozo.

Sin embargo, tras más de una década, se percibe una notoria precariedad en los proyectos de apoyo de la Asociación. Se desaprovechó la oportunidad de consolidar una comunidad robusta que facilitara el intercambio de experiencias, el aprendizaje colectivo y el acompañamiento en los desafíos cotidianos de la condición. Asimismo, no se capitalizó el potencial de los medios sociales para documentar hitos terapéuticos, inspirar a otros pacientes, fomentar el diálogo inteligente con la comunidad médica ni articular una relación más transparente y constructiva con las compañías farmacéuticas.

En definitiva, se trata de una coyuntura desaprovechada por la industria para construir vínculos sólidos entre sus marcas y los pacientes, limitada por consideraciones comerciales y por la interpretación restrictiva del marco regulatorio del INVIMA.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

Artículos recientes

Con carácter y mando, John Churchill, duque de Marlborough construyó su legado militar

En la historia de los grandes líderes, pocas trayectorias muestran con tanta claridad que la…

12 horas ago

Treinta años de matrimonio: cultura, voluntad y resiliencia como marca de vida

En una época en la que muchas formas de pertenencia parecen volverse más frágiles, rápidas…

4 días ago

La República de las sombras

Bogotá no dormía; apenas fingía hacerlo. Desde los cerros orientales, la ciudad parecía un tablero…

1 semana ago

La edad no retira el talento: lo transforma

Llegar al segmento de la economía plateada no siempre significa detenerse, retirarse del mundo productivo…

2 semanas ago

La mente que defiende su espejo

Un ensayo narrativo sobre la cognición protectora de la identidad Él no lo sabía al…

3 meses ago

This website uses cookies.