¿Percibe usted algunas veces como que su jefe realiza su labor por usted, impidiéndole hacer su mejor quehacer? Si su jefe es de los que acostumbra meterse en sus zapatos y atravesar su andar laboral, sugiérale una entrevista para clarificar cuáles son las expectativas que él tiene respecto a su función en el trabajo. La charla técnica podría hasta develar el hecho de que su jefe no tiene la más mínima idea de qué está haciendo usted en la oficina de 8 a 6. También podría usted preguntarle si es que está usted quedando corto con su desempeño —un sutil indicio para su jefe, o la oportunidad de abrir un espacio para la retroalimentación—. La micro-administración puede ser la forma en que su jefe acostumbre resolver los problemas que usted pueda haber pasado por alto. Si no es factible corregir la forma de proceder de su jefe, intente ser directo: señale las consecuencias de dicho comportamiento, inintencionado o no, y luego procure resolver en conjunto los inconvenientes.
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