El aprendizaje debe ser un proceso cotidiano

No importa en qué industria o segmento de negocio se encuentre o cuánto tiempo haya estado allí, la capacidad de aprender es una habilidad esencial. Sin embargo, el asunto no es tan sencillo como adquirir conocimiento. Al contrario, es una práctica habitual en la que se prueban cosas nuevas y se percibe el entorno con nuevas perspectivas. Al respecto, es oportuno realizar ensayos como parte de su labor cotidiana, ya sea empleando una nueva herramienta de productividad o probando un nuevo enfoque para los comités de marketing o reuniones en general. Conserve un registro que le permita realizar un seguimiento de los ensayos que esté realizando y reflexione sobre lo que está aprendiendo a lo largo del trayecto. Así mismo, puede buscar oportunidades para aprender de los demás. Propóngase una meta, diga usted, por ejemplo; tomar un ‘café de indagación’ cada mes, puede ser virtualmente o presencial, con alguien con el que no haya interactuado antes. Puede ser alguien que pertenezca a algún área distinta de la suya que lo ayudará a percibir su empresa o negocio a través de una nueva perspectiva o algún colega en otra organización que pueda ampliar su entendimiento. También puede hacer del proceso de aprendizaje una actividad para gestionar en equipo. Ensaye, entre otros, un intercambio de habilidades semanal o mensual, donde las personas pueden compartir una habilidad particular de la cual se sienten orgullosos y que anhelan compartir con los demás para que la asimilen.