Deje ya de sabotear su propia creatividad

Cuando le dé por innovar, las emociones como el temor, la duda, el arrepentimiento y la frustración pueden interponerse en su camino. No obstante, es apenas normal experimentarlas. Entonces, cómo gestiona uno dichos sentimientos para que no se interpongan en nuestra forma de expresión creativa. Al respecto, le comparto aquí algunos obstáculos emocionales comunes y qué hacer para controlarlos: El temor a comenzar— La búsqueda de una noción verdaderamente innovadora, casi siempre implica riesgos y es posible que le inquiete no tener la confianza o la competencia suficiente para alcanzar el éxito. Así pues, identifique la fuente de su preocupación y luego busque la información o los colegas que necesita para compensar cualquier deficiencia suya. La frustración que implica el contratiempo— Todo el mundo sabe que es importante aprender del fracaso, pero eso no significa que sea fácil de asimilar. Es un proceso que requiere disciplina, esfuerzo y mucha resiliencia. Si usted tropieza, analice aquello que no salió como esperaba, procese su pena y replantee el revés como una oportunidad para cambiar de rumbo. Tendencia por la premura— La pasión es algo bueno. Pero si usted es acalorado y desenfrenado, puede así obstaculizar el análisis o la reflexión crítica. Programe un respiro y compruebe continuamente con aquellos que le rodean o acompañan en su emprendimiento, que está usted recorriendo el camino indicado.