Salvaguarde su conocimiento de aquellos que aplazan su responsabilidad laboral

Preste atención a aquellos colegas que acostumbran a procrastinar en su cotidianidad laborar o en los comités de marketing (o cualquier otro comité), si pretende usted, claro está, mantener una trayectoria profesional ascendente. Igual, sería oportuno que fuera ágil en su empeño, por si acaso dichos personajes ya han hecho mella en reputación laboral. El asunto de lidiar con colegas y jerarcas que hacen de procrastinar su profesión, no es una situación exclusiva de alguien en particular, considerando que la mayoría de nosotros hemos librado magistrales faenas para sobreponer en la oficina la mala vibra que emana de los susodichos personajes indignos.

En ese orden de ideas, el desalentador panorama de cualquier comité podría describirse más o menos así:

Diga usted, por ejemplo; que se le ha ocurrido una idea innovadora que sabe será relevante para su marca o negocio. Expone usted la magistral concepción y aguarda la ovación de la audiencia, pero, oh sorpresa, a cambio recibe usted una desconcertante batería de preguntas y desatinados comentarios (vaya usted a saber, si ingenuos o mal intencionados). Así pues, y más rápido de lo que canta un gallo, descartan de tajo su idea y moribunda la trasladan a la morgue.

Pues bien, no tiene que ser así.

De mí práctica profesional como gerente de marca CeLA (Colombia, Venezuela, Ecuador) para la línea urológica de Pfizer, incluidas, la grandeza como la miseria, el éxito y el fracaso que por sí sola conlleva la trayectoria de cualquier profesional; configuro aquí unas cuantas sugerencias sencillas y efectivas de aplicar, para cuando requiera usted el apoyo de los colegas en aquellos momentos del comité en los que presenta a la alta gerencia el plan de marketing, o una propuesta significativa, o los resultados del trimestre.

Todavía recuerdo aquel notable día de mi anecdotario y que hoy traigo a colación como para ilustrar el asunto; cómo lucía Guillermo Azuero (Country Manager de la época) absolutamente conmovido y absorto con la magistral producción de las piezas de un programa DTC concebido para VIAGRA que, en aquel entonces, lidiaba infructuosamente contra los genéricos de la época y so pretexto de erguir su desempeño comercial. La susodicha campaña, por lo demás, estaba compuesta por múltiples piezas publicitarias (incluido un comercial para televisión), todas magistralmente concebidas por McCann Colombia.

Si tan solo en aquel entonces hubiese dispuesto de las tácticas esenciales para neutralizar la ‘destrucción por procrastinar’, otro habría sido el cantar, considerando que los indignos tienen por costumbre proferir sugerencias aparentemente lógicas, pero que a la postre solo conducen a que el concepto o el proyecto pierdan su ventana de oportunidad. Los colegas, así como los jerarcas adeptos a las mañas de ‘destrucción por procrastinar’, pueden compeler tantos comités que, al final se termina perdiendo el impulso como quedar también uno con un enorme sentimiento de frustración, y razón por lo cual todavía sostengo que:

‘Sólo la acción lleva al desempeño’.

Así mismo, y si en ese entonces hubiese contado con algo más de experiencia en dicho tire y afloje, impropio habría sido el siguiente el escenario para el caso en cuestión:

  • Citación del comité para la aprobación final del programa DTC con sentido de urgencia— Se notifica a los asistentes que la implementación de la campaña DTC para VIAGRA está prevista para dentro de 15 días.
  • En el transcurso del comité de aprobación— Se ajustan algunos aspectos logísticos pero se llega a un consenso de aprobación. Los asistentes ratifican la fecha de ejecución del plan.
  • Previa conclusión de la reunión— Interviene el ‘indigno’ y señala un aspecto que hasta el momento no ha sido considerado por el grupo: «Las relaciones públicas son potestad de ‘Asuntos Corporativos’». Acto seguido, sugiere la conformación de un equipo multidisciplinario para revisar si el programa DTC cumple con la norma institucional. ¿Ah?
  • Aunque en apariencia razonable y colaborativa— La sugerencia era una mera táctica para procrastinar, considerando que semejante objeción en una fase tan avanzada del proyecto, exigía tanto tiempo para su tejemaneje que, la propuesta no solo era irrelevante e indigna, sino imposible.
  • Por supuesto, aconteció que— La indigna sugerencia nunca se materializó, así como nunca se implementó el tan anhelado y requerido programa DTC para VIAGRA.

Así pues, y como para que no lo dejen abatido ni ‘viendo un chispero’ la próxima vez que presente ante el comité de notables su ejemplar entendimiento, no evite ni pretenda usted contener a los detractores. Dicho enfoque de nada le servirá.

En cambio, sugiero yo, confronte a sus detractores para impulsar su planteamiento, justificándolo con argumentos claros, sencillos y contundentes.

Para el efecto, considere como plataforma de lanzamiento y como para así neutralizar la ‘destrucción por procrastinar’, lo que de aquel día en adelante ha funcionado para mí:

  • Incite la discusión con el indigno practicante de la ‘destrucción por procrastinar’— Confrontarlo aumentará la intensidad de la interacción, logrando así que la atención se centre en usted (prestando atención, la gente involucra la razón y así podrá usted ganar su simpatía).
  • Garantice el sentido común y la claridad en sus respuestas, como que también sean sencillas y contundentes— Siempre exhiba respeto por su oponente pero no discuta ni se ponga a la defensiva.
  • Evite que el indigno lo distraiga con sus tácticas— Concéntrese en los demás asistentes puesto que ellos son los que usted pretende influir.
  • Prepárese y anticipase para eludir ‘la puñalada trapera’— El indigno de antemano ataca por la espalda.

Como consecuencia de su viabilidad, las tácticas de ‘destrucción por procrastinar’ están al alcance de todos, lo que las hace particularmente efectivas para dilatar por igual la innovación como los proyectos de los demás.

Indistinto de si las susodichas estrategias son o no concebidas premeditadamente, los indignos de la productividad las aprovechan para entorpecer o acabar de tajo con la comunicación; aunque también puedo garantizarles que mis sugerencias son bastante efectivas como medida alterna para contrarrestar el ataque de los indignos retrasados.

Así pues, atentos y en la jugada con los indignos del comité, y me cuenta, si alguna vez tiene la oportunidad de poner en práctica mis sugerencias.