El gerente de producto sigue siendo relevante

El mercadeo es una actividad universal en la que todos somo participes bien sea que lo percibamos o no. Desde los orígenes del comercio, el mercadeo fue la fuerza que llevó a los mercaderes a través de todo el mundo. Un concepto tan poderoso bien amerita una explicación que permita apreciar la naturaleza básica del gerente de producto. Según la definición más pura y sencilla de todas, el mercadeo consiste en vender con un margen de ganancia. Si el precio de un bien o producto es lo bastante bajo, su venta resulta en general relativamente fácil. Sin embargo, el mayor reto es conseguir que la demanda por un artículo sea suficientemente fuerte como para que el ingreso obtenido al vender dicho artículo, sea mayor que el costo de producirlo y distribuirlo.

Para lograr este sencillo objetivo de mercadeo, a menudo se requieren muchas y complejas actividades, en especial al tratar con el conocedor e imprevisible consumidor contemporáneo. El modo como una empresa o negocio organice su esfuerzo de mercadeo, influye en su desempeño. Es decir que: ¿Es una empresa o negocio centralizado o descentralizado? ¿Utiliza comités? ¿Esta bien definida la autoridad individual? ¿Aplica controles estrictos? ¿Mantienen los gerentes un adecuado control hasta llegar al resultado final? ¿Depende jerárquicamente el departamento de ventas respecto de presidencia o respecto de marketing? Dentro de una amplia gama de posibilidades organizacionales generales y de marketing, se encuentra el enfoque de la gerencia de producto.

Antes de examinar en detalle el concepto de gerencia de producto, son pertinentes algunas aclaraciones sobre términos.

En el entorno del marketing y la publicidad se utilizan en forma casi intercambiable dos términos: gerente de producto y gerente de marca.

Cada marca (Fab, Dove, Ford, etc.) es también un producto; pero no todo producto es una marca, pues muchos productos industriales solo tienen el nombre de la compañía (marca corporativa). La denominación gerente de marca es entonces más apropiada para referirse a quien tiene a su cargo el marketing de un producto de consumo. La denominación gerente de producto es más apropiada para alguien cuyo trabajo implique interactuar entre las posibilidades productivas de la compañía y las necesidades industriales y comerciales de los clientes.

En ese orden de ideas: ¿Cómo puede un gerente de producto conservar su relevancia en una empresa dinámica?

Gran parte de la gestión de proyectos tradicional implicaba trabajar con un plan predefinido para lograr objetivos predefinidos. Pero en un entorno dinámico, el concepto de ‘hecho’ se está volviendo cada vez más obsoleto. ¿Qué se necesita para gestionar con eficacia proyectos cuyos requisitos cambian constantemente? De mis días de gerente de producto, es mi decir que, son tres las estrategias fundamentales para ayudar a los gerentes de producto a adaptarse a un entorno dinámico: Primero, los gerentes deben asegurarse de comprender los objetivos de su organización cuando se trata de implementar flujos de trabajo dinámicos. Acto seguido, deben reconsiderar sus propias métricas de desempeño (logros): en lugar de cumplir con un presupuesto, un cronograma o un rango de actividades o labores establecidas, los gerentes de producto deben centrarse en métricas como el tiempo del ciclo de desarrollo y la proporción de decisiones tomadas en base a información objetiva. Finalmente, los gerentes de producto dinámicos deben examinar continuamente sus propios procesos, así como buscar adaptarse y mejorar para satisfacer las necesidades cambiantes de sus clientes y compañeros de trabajo.

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