La empatía como elemento de influencia en el entorno virtual

​Nadie quiere asistir a la reunión a la que todo el mundo le teme o le da pereza, particularmente, por estos días de virtualidad. Si las reuniones virtuales que usted convoca regularmente entran en dicha categoría, procure emplear la empatía para planificar mejor el comité. ​Ante todo, deje de lado su agenda y considere dos interrogantes fundamentales para el desenlace exitoso de la reunión: 1) ¿Quién estará presente en el comité y cuáles son sus expectativas? 2) ¿Quién se verá afectado por lo que allí se decida y cuáles son sus expectativas a pesar de que no asistirá al comité? Acto seguido, indague cuál es el desenlace que esperan del comité y cuál será la consecuencia ideal para los asistentes como para los inasistentes. Es más, si es usted de los que con frecuencia realiza comités con el mismo grupo de asistentes (v.g. marketing o producción o financiera), validar así el comité generará confianza, resolverá inconvenientes subyacentes y garantizará que los participantes se interesen. Ceñirse a este sencillo procedimiento cada vez que cite usted a comité puede parecer engorroso, aunque con la práctica aprenderá a agilizar los preparativos. Así mismo, echar a andar por adelantado este pequeño ejercicio especulativo le ahorrará un montón de tiempo a la postre.