Encuentre significado en su quehacer cotidiano

Es complicado percibir que algo nos inspire por estos días de crisis e incertidumbre, mucho menos nuestro quehacer cotidiano. Así pues, ¿qué puede uno hacer para cambiar su perspectiva si percibe que su trabajo ha perdido su propósito? De mis indagaciones al respecto en el entorno digital, me topé en la revista Forbes con una contribución de Sara Young Wang sobre ‘qué hacer si pierde uno la motivación por el trabajo’. Su óptica para abordar el asunto me pareció sensata, sencilla e interesante de implementar. En ese orden de ideas, aquí va, tal cual se lo entendí: Para empezar, interiorice dicho sentimiento. Reflexione sobre aquello que usted valora y lo motiva. Piense en las razones que lo impulsaron a elegir la profesión que usted escogió o el motivo por el que quiso trabajar en el lugar en el que actualmente trabaja y, cómo el trabajo que usted realiza afecta a los demás. Luego, exteriorice dicha reflexión y eche una mano a sus colegas. Diga usted, por ejemplo, podría capacitar a algún empleado o colega más joven o dar consejos a algún miembro de su equipo que esté lidiando con la adversidad. Ayudar a las personas tiene un propósito en sí mismo. Por último, identifique qué desencadena su estrés y las sensaciones perjudiciales (diga usted, por ejemplo, las redes sociales, ciertas relaciones personales o profesionales, o el confinamiento y las restricciones que lo rodean, o quizás las noticias adversas, entre otras tantas) y establezca límites para salvaguardarse. Estos pueden parecer meros consejos de diván, pero si los pone en práctica, tal cual lo hice yo, lo acercarán cada vez más a encontrar un propósito en su quehacer cotidiano.

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