Al emprendimiento se le debe invertir

Es invirtiendo en innovación y marketing, recopilando información, y colaborando entre departamentos como puede la micro, pequeña, o mediana empresa adaptar sus necesidades de acuerdo con una demanda inestable en un entorno de mercado y social en crisis. Desde los empresarios y los comerciantes, hasta los emprendedores y los profesionales independientes deben ya estar preparándose para una larga fase de condiciones de mercado extremadamente desafiantes. Al respecto, y de mi aprendizaje, experiencia y trayectoria profesional, he aquí mi sencillo aporte sobre cómo pueden las ‘mipymes’ y los profesionales independientes sobrevivir en tales condiciones adversas.

La realidad del asunto es que la gran mayoría no está preparada para lo que se viene cuesta arriba.

Dicha situación es particularmente compleja en aquellos sectores donde el modelo predominante es el emprendimiento cuya expectativa principal es el crecimiento dinámico. Desafortunadamente, el inconveniente con esta metodología de desarrollo a toda costa es lo excepcionalmente buenos que son los emprendimientos que allí intervienen, como que las probabilidades de éxito se dan exclusivamente tanto en los mercados alcistas robustos como en las condiciones óptimas.

En ese orden de ideas, la sugerencia de emprendimiento es considerar aquellos ecosistemas de negocio por fuera del susodicho entorno, puesto que allí, por lo general, los emprendimientos sencillos tienen menor acceso a capital y talento humano capacitado, y son más susceptibles de las dificultades macroeconómicas severas y de los impredecibles porrazos que da el mercado.

En consecuencia, una mejor alternativa para el emprendimiento sencillo son los mercados emergentes tal cual el nuestro, y en donde ‘el camello’ es la mascota por elección, si lo considera usted como analogía de negocio y puesto que, ‘el camello’ puede sobrevivir durante largos períodos sin sustento, aguanta la presión del calor abrasador del desierto, y es capaz de adaptarse a las variaciones más extremas del clima. Sobreviven y prosperan en algunas de las regiones más agrestes del Planeta.

El emprendedor colombiano se parece al camello que todo lo aguanta, hasta los mejores embates del ‘efecto Carrasquilla’.

Así la metáfora a usted no le parece la indicada, igual, y para todo aquel que le interese, los emprendimientos con ‘matices de camello’ tienen por ofrecer lecciones valiosas sobre cómo sobrevivir a una crisis, cómo mantenerse, y cómo conservar la habilidad de desarrollo en condiciones adversas.

Sin embargo, de tanta belleza no surgirá nada, si usted no le camella e invierte a su emprendimiento.

Al respecto, comparto aquí tres estrategias que le pueden ser de gran utilidad: 1) Gestionar un desarrollo equilibrado, 2) Adoptar una perspectiva a largo plazo y, 3) Integrar la diversificación (innovación) en el modelo de negocio.

Equilibrar en lugar de incendiar— El emprendimiento tipo camello no tiene ningún interés en el crecimiento desmedido, ni en priorizar la velocidad sobre la eficacia y eficiencia de la empresa por la mera búsqueda de una escala masiva. No vaya usted a malinterpretar la noción, porque los emprendimientos que priorizan la eficacia y eficiencia sobre la velocidad de desarrollo, también tienen el crecimiento arraigado en su ADN de negocio, aunque, eso sí, optan por seguir una senda de desarrollo mucho más equilibrada.

El mencionado enfoque de equilibrio está compuesto por tres elementos fundamentales:

  1. Precios adecuados desde el inicio— Al consumidor se le debe cobrar por el valor de las ofertas de producto. El emprendimiento con ADN de camello entiende que el precio no debe considerarse una barrera para el crecimiento. Por el contrario, lo asume como una característica del producto que refleja por igual su posicionamiento y calidad.
  2. Gestión de los costos de producto a lo largo del ciclo de vida— Así mismo, administran los costos a lo largo del ciclo de vida de sus empresas o negocios o profesiones para alinearse con una curva de crecimiento a mayor largo plazo. En este punto, la resiliencia, juega un papel preponderante con dos factores: a) La unidad económica de la empresa o negocio o profesión para la adquisición de consumidores y, b) cuánto invierte en marketing e innovación por delante de la curva de ingresos para impulsar dicho desarrollo. Es aquí donde el empresario o el emprendedor o el profesional debe tomar las decisiones calculadas y generar las expectativas de inversión que, si son acertadas, terminaran impactando significativamente el desarrollo del emprendimiento, pero si son equivocadas, las consecuencias no serán igual de relevantes.

Modificar la trayectoria— La gestión de ‘quema’ durante todo el ciclo de vida de una empresa o negocio o profesión predispone a los emprendedores para resistir condiciones difíciles durante un período prolongado. Por supuesto, los emprendimientos con ADN de camello no evitan el crecimiento o la financiación de capital de riesgo, aunque su trayectoria de escala y las tasas de quema asociadas serán menos extremas. En ciertos casos, crecerán en lapsos controlados, eligiendo solo poner el pie en el acelerador e invertir cuando lo requiera alguna determinada oportunidad. Pasado dicho período, la sostenibilidad (y a menudo la rentabilidad) está nuevamente al alcance si es necesario. La diferencia en este aspecto, es que em emprendimiento mantienen la opción de adaptar su trayectoria de crecimiento y regresar a un tipo de transacción sostenible.

Los emprendimientos tipo ‘camello’ están predispuestos para trayectos de larga duración— Edificar una empresa o negocio o profesión no es un esfuerzo a corto plazo. Para muchos, el progreso no se genera de inmediato, sino que se da gradualmente a medida que avanza en el tiempo la empresa o el negocio o la profesión.

La supervivencia es a menudo la estrategia principal. Esto da tiempo para desarrollar el modelo de negocio, encontrar un producto que resuene en el mercado y construir así una operación que pueda ascender.

Por supuesto que habrá competencia, aunque no sea este un aspecto tan relevante como sí lo es la trayectoria que, por lo demás, tiene que ver con disponer todo aquello que es necesario para perdurar mayor tiempo en el mercado, y no tanto con ‘quién es el líder actual’.

En este aparte, es oportuno operar con una ideología lenta pero constante hacia el crecimiento. No siempre es pertinente pretender extenderse demasiado ni mantener expectativas demasiado altas. Adoptar una perspectiva a largo plazo es fundamental para gestionar la compensación entre riesgo y rendimiento.

Amplitud y profundidad para la resiliencia— Los emprendedores que operan por fuera de las burbujas enfrentan limitaciones únicas que a menudo pueden convertirse en fortalezas en tiempos de adversidad.

Por ahí mismo, el emprendedor necesita profundizar y construir sólidos cimentos para su estructura de soporte. En otras palabras, y desde la óptica del marketing, el emprendedor debe concebir múltiples líneas de negocio o productos que proporcionen ecosistemas de servicio desde el primer día.

Desarrollar un emprendimiento es extremadamente difícil, por lo que esforzarse demasiado en múltiples frentes es una receta para la mediocridad en todos ellos. En cambio, los emprendimientos exitosos tienen ADN de camello y solo gastan sus recursos en actividades que se refuerzan a sí mismas, al igual que se equilibran a sí mismas.

Al priorizar el crecimiento equilibrado, el desarrollo a largo plazo, así como profundizar y diversificar para la resiliencia, el emprendimiento con ADN de camello no solo pueden sobrevivir a las crisis del mercado, sino que también podrá crecer y prosperar tanto en las buenas como en las malas.

Mientras unos se preparan para la debacle, el emprendedor con ADN de camello traduce la adversidad en oportunidad.

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