Proyectando la estrategia de marca para lo personal

Obvio que la identidad de marca requiere de la gestión marketing. Sin embargo, el alcance de marketing va mucho más allá de la dirección de marca, así como la estrategia de marca necesita de otros aspectos distintos a la mercadotecnia. Es decir que, tanto el marketing como la estrategia de marca se complementan entre sí, aunque individualmente el potencial de ambos es mayor.

Y a pesar de ello, todavía se advierte por ahí el consabido error de equiparar la estrategia con la comunicación de marca en la producción publicitaria de algunas agencias.

Es cierto que, la comunicación es fundamental para la estrategia de marca, aunque es tan solo una parte del requerimiento vital para la promoción de la misma.

Para la muestra, diga usted, por ejemplo, lo variado que es el índole de las decisiones que debe tomar un gerente de marca:

  • Origen, producto, precio, empaque, embalaje, distribución.
  • Penetración de producto, convenios con el canal.
  • Decisiones de comunicación, estrategias de negocio (integración vertical u horizontal, portafolio del negocio, barreras de entrada al mercado).
  • Recursos de inversión, innovación, y así por el estilo unas cuantas más.

Y a pesar de lo anterior, las marcas terminan siendo lo que la gente considera que son.

Es decir que, independiente de los esfuerzos de (las personas) o de las empresas o de los negocios y sus mercadólogos por ganar una posición de mercado dominante con sus marcas; en últimas, el posicionamiento de marca se da en la mente del consumidor como consecuencia de su interacción con las marcas. En otras palabras, el posicionamiento de marca se da por:

  • El impacto de la comunicación de marca.
  • El producto en sí, el entorno comercial (o competitivo), y la forma en que la (persona) o la empresa o el negocio apoyan su marca.

En ese orden de ideas, y cuando de posicionamiento se trata, es oportuno si usted como persona o empresario o negociante, considera para su marca un panorama mucho más amplio que cuestionarse: ‘¿Qué debo decir respecto a mi marca?’.

Igual de oportuno, si también reflexiona usted en cuanto a los elementos conjugables de la identidad de marca, para así garantizar que incluye todos aquellos atributos que cautivan al consumidor, y como para que este le retribuya con la lealtad que su marca amerita.

En conclusión, dicho ejercicio requiere más que la sola creatividad publicitaria que se expresa tanto en imágenes como en palabras, considerando que la comprensión sistemática de todo aquello que contribuye a la percepción de marca es un imperativo, así como lo es dominar las nociones que exige la práctica de la mercadotecnia.

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