Sea amable consigo mismo

Cuando se es un líder que enfrenta decisiones que tienen un gran impacto en el juego y el sustento de los demás, es fácil sentir temor o incertidumbre y, por ello es común empezar a reprimirse. Sin embargo, la autocompasión le será de gran utilidad en dichos instantes, aunque si a usted esta no le surge de forma natural, pierda cuidado, ya que esta es una habilidad que puede adquirirse con la práctica. Considere un breve ejercicio de meditación que, puede ser tan conciso como de 20 segundos: Respire profundamente tres veces. En la primera inhalación, observe cómo se siente. En la segunda exhalación, recuerde que no está solo (otros líderes también están atravesando desafíos similares). En la tercera respiración, pregúntese: ‘¿Cómo sería ser amable conmigo mismo en este momento?’ Trate de responder esa última pregunta de la misma manera que lo haría un amigo, colega o mentor. Luego asuma su respuesta y póngala en práctica. Como líder, parte de su trabajo consiste en alentar a los demás, así que: ¿Por qué no empezar consigo mismo?