El marketing bien puede prescindir de los bots

Una apreciación personal desde la frustración, considerando el estado actual de la creatividad en el marketing que, en mi opinión, no deja más remedio que aceptar que ‘la creatividad en la profesión brilla por su ausencia’. Con lo que se percibe por estos días del marketing de marca, parece haber desaparecido toda la gente capaz de razonar.

Por el contrario, se me da que la ‘hipnosis por la tecnología a ojo tapado’ ha dado como resultado una generación de ‘mercadólogos’ que solo quieren estar actualizados. Es evidente que, la tecnología está haciendo más ágiles y económicos ciertos aspectos de la profesión, aunque eso no necesariamente incluye la creatividad.

Se me da que, los mercadólogos más jóvenes retomarán la creatividad cuando dejen de pretender estar todo el tiempo al día con la tecnología, como si se tratara de una banda transportadora y a pesar de que las máquinas existen para ayudarnos a difundir nuestra propia creatividad.

Así como con las anécdotas introductorias, hay que saber reconocer que la creatividad se puede encontrar en todos los ámbitos de la cotidianidad existencial.

En ese orden de ideas, considero oportuno para los mercadólogos más jóvenes, dejen ya de ‘caminar dormidos’ su trayectoria profesional y, recuerden esta máxima, de tantas que tiene Steve Jobs:

‘Todo aquello a lo que usted llama existencia, fue creado por personas que no eran más inteligentes que usted y, sin embargo, todavía puede usted transformarlo’.

Para detectar la creatividad es imperativo desarrollar su propio ‘músculo creativo’. En mis tiempos, la gente solía pensar que la creatividad era como un reservorio que se secaría si se empleaba en exceso. Aunque en últimas, resultó que no existía tal ‘crisis creativa’ pues, así como los músculos del cuerpo, el ‘musculo creativo’ se fortalece y mejora con el uso como con el abuso. O como quien dice, si la creatividad es cuestión de conectar las señales, cuantas más señales tenga usted por enchufar, más creativa será su estrategia de marketing.

Educar al mercadólogo para que encuentre la creatividad en distintos entornos es fundamental para el desarrollo de una adecuada cultura creativa, particularmente, en el ámbito del marketing. Y, aquí es donde aplico otra máxima del cofundador de Apple:

‘¿Por qué enlistarse en la marina cuando se puede ser un corsario?’

El marketing por estos días está lleno de gente que quiere enlistarse en la marina, aunque corsarios es lo que requiere la profesión, considerando que el éxito de esta radica en la cantidad de consumidores que logra usted cautivar y así arrebatar de las demás marcas.

Para mí, el asunto siempre ha sido cuestión de ocurrencias como de mera diversión, ya que en últimas nadie sale lastimado. Mientras la estrategia de marca esté a la altura de las circunstancias, siempre será un buen aliciente una buena contienda entre mercadólogos (corsarios). Es interesante hacer que la gente de marcas dé lo mejor de sí, aunque por estos días, pareciera que los mercadólogos temen incomodar a su audiencia.

El temor de los profesionales por perder sus empleos, o su base de clientes, ha hecho de los resultados que entrega el mercadólogo un estándar de uniformidad y de ‘apuestas predecibles’.

El marketing solía ser ‘atrevido’ y ‘provocativo’.

Evocando el susodicho principio, en aquel entonces era imprescindible generar la controversia que, por naturaleza implicaba que no a todo el mundo le iba a gustar el resultado de lo que el mercadólogo había gestionado (‘una única talla no encaja con todos’). En la actualidad, se descontinúa la comunicación y se emite una disculpa cuando una buena porción de la audiencia no concuerda con el proceder de una marca.

Con semejante entorno: ¿Cómo puede uno esperar que el marketing conciba algo relevante?

Sencillamente, el tema es agobiante, considerando que uno no logra alterar el statu quo sin transformarlo. Y, si logra usted elaborar productivamente por fuera del recuadro, es factible que alguien se disguste o queje al respecto, particularmente, si tiene acceso a las redes sociales. No obstante: ¿Por qué habría de ser dicha crítica un inconveniente?

La gente continuamente es ‘matoneada’ en las redes sociales. Así mismo, nosotros los mercadólogos. Para el efecto, lo mejor que puede uno hacer es ignorarlos. Mantenerse al margen. No permita que el jayanear de algunos en las redes sociales lo distraigan de su empeño por hacer de su marca una que se distinga de entre todas las demás.

No permita que la audiencia nociva le arrastre hacía atrás. Por lo demás: ¿Quién quiere ser como ellos?

Tenga presente que, así como ha acontecido con todos los movimientos artísticos, el marketing experimentará una contrarrevolución para destituir el actual orden de ‘alharaca y decadencia’. Uno que se gestará desde los pequeños ajustes, o minúsculas transformaciones que cualquier mercadólogo formado en la academia que se respete está en capacidad de echar a andar.

Por lo pronto, puede usted como mercadólogos empezar por cambiar los asuntos más sencillos de su profesión, hasta que eventualmente llegue usted a transformar los aspectos más complejos y relevantes de su gestión.

Así pues, y como para alcanzar un estado mental creativo, considere todo aquello que puede usted realizar de manera diferente. De allí en adelante, todo lo demás le parecerá en bajada.

2 comentarios en “El marketing bien puede prescindir de los bots

  1. Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Me ha gustado mucho el artículo. No soy experto en marketing ni mucho menos, pero sé lo suficiente para identificar las similitudes en esta tropa de marketeros cortados por el mismo perfil.
    Por eso mi propuesta diferencial es 0 uso de redes sociales, honestidad en medio de un mundo lleno de engaños y simplicidad para contrarrestar un sistema hiper complejo.
    No solo no uso redes sociales. Tampoco tengo newsletter ni pongo molestos popups. Me centro en el contenido y en el método que ofrezco e intento dar más de lo que pido.
    No sé si estoy muy desacertado pero al menos me siento bien conmigo mismo.
    ¡Un saludo desde Las Palmas de Gran Canaria!

    • Gracias Jair por el comentario. Encuentro absolutamente normal que no le interesen las redes sociales para ejercer su profesión. De mi parte, soy más de la generación ‘papel y lápiz’ que de la ‘digital’, aunque no desestimo ni desaprovecho el valor, el potencial y el alcance de la tecnología digital, incluidas las redes sociales (todo con mesura y bajo los principios éticos y morales que aprendí de mi familia). Al igual que usted, procuro diferenciar de los demás mi práctica como mercadólogo, por lo que siempre pretendo una oferta diligente y particular fundamentado en mi experiencia y trayectoria profesional en marketing al servicio de la industria farmacéutica como la de bienes de consumo. Saludos desde Bogotá, Colombia (2.630 metro más cerca de las estrellas)