Requisitos para persuadir a la audiencia objetivo

Leí por estos días en El Tiempo la opinión de Diego Santos, analista digital, TikTok: llegó el momento de perder el miedo y, recordé que la persuasión o la habilidad de convencer a alguien no tiene formato. Es decir que, la persuasión ni es análoga ni es digital, ni nada que se le parezca. Persuadir es un arte que las marcas deben dominar si pretenden sacar rédito de su inversión publicitaria, independiente, de si dicha comunicación es en formato tradicional o digital.

Las marcas siempre han estado interesadas en interactuar con los clientes actuales y potenciales. Es el ‘cómo’, el ‘qué’ y el ‘lugar’ donde el marketing ha evolucionado más, como seguramente usted ya bien sabe. No obstante, de allí a afirmar que en tiempos pasados a ‘la audiencia le tocaba si o si tolerar la publicidad tradicional’ y, hoy en cambio por defecto, ‘sí anhela el contenido que le llega vía digital’, hay mucho, pero mucho trecho.

Así pues, y para persuadir a la audiencia en la era digital basta con una que otra noción. Al respecto, he aquí mis sugerencias de las que debe dominar cualquier empresa o negocio que pretenda cautivar a su audiencia objetivo:

Aquí y allá pero no en todas partes— las marcas deben entender cada una de las plataformas sociales, pero no necesariamente deben participar en todas. Cuando de marketing se trata, obviamente las marcas acostumbran a concebir planes de comunicación holísticos. Hasta yo solía hacerlo. No obstante, considero que cada plataforma y canal tiene una función y un poder. En ese orden de ideas, es el mercadólogo el responsable de decidir cuál de todos conviene a la marca para así procurar sacar el mejor provecho posible.

Cada marca debe encontrar su audiencia objetivo y emplear la plataforma correctamente, de manera específica y, sobre todo, segmentando a la audiencia.

No se puede ser todo para todo el mundo.

Así pues, no todas las marcas deben hacer una campaña con el fin de movilizar al consumidor para que apoye un propósito social; o no todas las marcas deben tener necesariamente un tono de voz que pretenda lucirlas como sagaces, divertidas o colaborativas.

Estimular a la audiencia— las campañas simultáneas en múltiples plataformas sociales a menudo tienen por objetivo transformar lo pasivo en activo, diga usted, por ejemplo, involucrar al grupo objetivo para que ayude a transformar los eventos acontecidos en sucesos percibidos alrededor del globo.

Cuando consideramos el plano emocional de la comunicación, una de las grandes formas de hacerlo es diseñar la participación de la audiencia. Lograr que las personas pasen de ser una audiencia pasiva a una activa y luego recompensarla por ello. Puede lograrlo a través del contenido o por medio de las experiencias de consumo.

Entre lo humano y la inteligencia artificial— en cuanto al porvenir se refiere, la inteligencia artificial será de utilidad, pero no será el fin de la humanidad.

Sin importar cuan avanzada sea la tecnología, nunca podrá esta sustituir la mente humana en el proceso creativo, ya que las ideas provienen de la comprensión mental, la motivación, y la realidad universal del contexto humano.

Sin embargo, la tecnología seguirá aportando al rol de optimización de la terminología, diga usted, por ejemplo, desde entender qué color de cabello resuena mejor en algún video hasta el tipo de producto semejante, o el empaque que debe aparecer en la imagen.

Habrá mucha más innovación y disrupción en el porvenir del marketing, aunque a mí todavía no me queda claro cómo será su manifestación.

Mientras tanto, sigo convencido de que la narrativa significativa y emocional seguirá arraigada en la percepción de la humanidad, como que seguirá siendo sostenible en el tiempo.

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