Maniobras para neutralizar la preocupación

Es normal experimentar ansiedad ocasional, diga usted, por ejemplo, cuando estamos por participar en una competencia de alto rendimiento como la Súper Copa Juvenil Federación Colombiana de Fútbol (postergada como consecuencia de la situación sanitaria COVID-19) o, cuando nos enfrentamos a una reunión de alto calibre, un jefe de esos que nadie quiere y estresado por lo demás, o un conflicto con algún colega.

Sentirse ansioso puede hacerlo más alerta, comprometido y productivo, pero también puede exacerbar las reflexiones negativas. Para recuperar el control de su monólogo interior, existen ciertas tácticas que puede comprobar.

Primero, tome nota de cualquier señal física: estómago hecho un nudo o manos sudorosas. Cuando experimente dichos síntomas, centre su atención en alguna otra cosa. Una opción es emprender la resolución mental de algún ejercicio matemático o recitar la tabla del ‘12’, por sugerir una aproximación de tantas.

Luego, identifique la ‘maquinación reflexiva’ en la que se está concentrando, es decir: ¿Está usted imaginando el peor resultado posible, o lo que los demás están pensando, o que solo existen dos resultados posibles?

Aludir la sensación de amenaza con nombre propio, diga usted, por ejemplo, ‘temor a una lesión’ o ‘equivocar el pase’ o ‘errar el gol’, entre otros, lo ayudará a recuperar el control como a darse cuenta de que por allí usted ya pasó y salió victorioso.

Posteriormente, separe sus incertidumbres de los hechos. Considere la narrativa que su mente le está redactando y cuestione si mejor debe usted considerar algún otro ángulo o aproximación.

Por último, considere qué le diría a otra persona si se ésta enfrentara la misma situación que usted y, entonces, siga sus propios consejos.

Dichas tácticas lo ayudarán a pasar de la autocrítica a la autocompasión, dándole más energía para concentrarse en lo que realmente es importante.

Si bien todas estas tácticas que saque de la práctica profesional en compañías de primer nivel como Abbott y Pfizer pueden ayudar en el momento en que se entra en pánico, los propósitos pueden olvidarse. En ese orden de ideas, es preferible anotarlos para tenerlos a mano previa iniciación del partido, o reunión de alta tensión. Llegado el momento en el que empieza usted a percibir el aumento de la frecuencia cardiaca o la resequedad en su boca, saque sus notas y ponga en práctica alguna de las susodichas tácticas para calmarse.

Es natural experimentar temor, incertidumbres o confusión. En las dosis indicadas, estos sentimientos pueden ser útiles, ya que nos mantienen alertas, comprometidos y productivos. Pero cuando la ansiedad sobrecarga nuestra mente y debilita el rendimiento, es hora de elegir conscientemente las tácticas que nos permite recobrar el control de nuestro diálogo interior y sintonizar con aquella narrativa que es realmente relevante.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .