Tres atributos de liderazgo que brillan por su ausencia en la protesta callejera

Cada quién tiene su propia definición de liderazgo. La mía es sencilla, tiene que ver con ‘ilusionarse en grande’, inspirar a otros y liderar con el paradigma. Los líderes realmente suponen grandes expectativas, considere, diga usted, por ejemplo, Thomas J. Watson, otrora presidente de IBM, Lee Iacocca, padre del icónico Ford Mustang y famoso por haber salvado a Chrysler de la bancarrota, Steve Jobs y Steve Wozniak, co-fundadores de Apple, o Jeff Bezos, fundador de Amazon, o Jack Ma (Ma Yun), fundador de Alibaba Group, o Gandhi, Martin Luther King, Roosevelt, y Churchill, entre otros.

El panorama empresarial, social y deportivo actual requiere más líderes que estén dispuestos a trazar nuevos horizontes tal cual lidiar con la transformación en un entorno que no solo se ha hecho plano, sino que también ha eliminado las fronteras geográficas.

Independiente, de si es usted de los que cree que el líder se forja o nace como todos nosotros, el líder contemporáneo, a mi modo de ver, requiere de ciertos atributos para dirigir. He aquí tres de los que considero son fundamentales para ejercer el liderazgo y que percibo brillan por su ausencia en los activistas que alrededor del globo pretenden la transformación (cualquiera que esta sea).

Los líderes son visionarios— aquello que separa a un líder de un gerente cualquiera es una visión audaz. Solo los líderes tienen visión y, la visión es algo que nos motiva a pararnos todas las mañanas para asumir la cotidianidad profesional y personal proponiendo sobresaliente provecho.

Para el efecto, toca ser claro y audaz, tal cual establecer claramente la visión con la cual pretende uno regir su existencia, empresa o negocio. Así pues, algo que todas las personas que exploro parecen tener una visión convincente de aquello que es realmente importante para ellos y, en consecuencia, alinean todo su proceder en torno a dichos aspectos relevantes.

Los líderes son generalistas— si realmente pretende usted ser un líder que prospera, debe ser un generalista. Puede uno tener un equipo de especialistas, pero el líder debe ser un generalista. La noción clave aquí es que prosperar en la fuerza laboral contemporánea requiere que seamos generalistas y no solo especialistas (hábil en más de una posición de juego). Puede que uno no sea el mejor en algo, pero si tiene uno varios aspectos en los que se es bueno, ganará más.

Los líderes son observadores de tendencias— hemos hablado sobre transformación desde tiempos inmemorables, aunque el desempleo siempre ha sido un inconveniente. Por estos días, todavía puede uno percibir como desaparecen más y más empleos. No obstante, no perdamos la esperanza de que los grandes líderes aún puedan encontrar nuevas ocupaciones para que la gente tenga la oportunidad de aportar y contagiar a los demás con su imaginación y talento.

En ese orden de ideas, sea un observador de tendencias, y alinee su existencia, empresa o negocio para avanzar con los tiempos, manifestando así una mayor agilidad a la vez que inspira a las personas para que den lo mejor de sí mismos en el desempeño de su labor.