¿Cómo resguardar su reputación?

Cuando de resguardar su reputación se trata, considere el impacto de sus palabras y acciones antes de hablar o actuar. De la experiencia que deja la profesión de mercadólogo y, como para el acontecer político y deportivo nacional e internacional, he aquí dos ejemplos, en versión tradicional y reciente.

Ya hace tiempos que, Sócrates (469 a. C. – 399 a. C.) sugiere:

“Considerar su buen nombre como la joya más preciada que posee, porque el crédito es como el fuego; cuando lo haya encendido, puede preservarlo fácilmente, pero si lo apaga una vez, le resultará una ardua tarea volver a encenderlo. La forma de ganar una buena reputación es esforzarse por ser como desea ser percibido por los demás”.

Y Warren Buffet, bastante más reciente, sugiere:

“Se necesitan 20 años para construir una reputación y cinco minutos para echarla a perder. Si reflexiona al respecto, se esforzará usted por hacer las cosas de manera diferente”.

Pero a todas estas, ¿qué es la reputación? Es la opinión de los demás respecto a usted, su personalidad y sus logros.

Naturalmente, la mayoría de la gente no tiene ni la más mínima idea de que existe usted y por tanto, le vale madres si es usted o no exitoso. Así, entonces, su reputación es algo de gran valor para usted, aunque no tanto para los demás. Y, sin embargo, la opinión de los demás respecto a ciertos asuntos que tienen que ver con usted, impactará sin discusión su carrera profesional.

Previo a la red de las maravillas (o la Internet, por si acaso), las personas construían su capital social personal y desarrollaban su reputación profesional mucho más lentamente. Por estos días, ya casi no existe nadie que no tenga uno o más perfiles en línea, los cuales están constantemente generando oleaje de reputación simplemente por el mero hecho de existir en el entorno virtual.

Gracias a la tecnología digital, el mundo se ha hecho por igual, tanto más grande como más pequeño en cuanto a las oportunidades y los riesgos que presenta para su reputación.

En ese orden de ideas, todos debemos ser conscientes de las ‘buenas prácticas’ en cuanto a la gestión de ‘marca personal’ se refiere, para así salvaguardar tanto su reputación profesional como la personal.

No obstante, desarrollar su reputación profesional es bastante más complejo que solo administrar su presencia digital. La clave comprobada para el desarrollo efectivo de la reputación está en el ‘networking’ (o la interacción a través de las redes sociales, por si acaso). Por lo demás, debe usted esforzarse por realizar su mejor labor, independiente, de la posición de juego que le asigne el director técnico y, como para que aquellos que escuchen de su gestión en el terreno de juego solo perciban los aspectos positivos.

Por estos días, es mucho más relevante que nunca cosechar conexiones personales en el entorno real. El inconveniente obvio con el entorno digital es que hay muchas más personas buscando protagonismo.

Construir la reputación es un partido de 120 minutos, aunque también y así solo juegue 20 minutos, cada persona nueva con la que entable una conexión es una persona que se formará una opinión sobre usted.

Con el tiempo, el impacto acumulativo de todos estos encuentros será para su reputación como el dinero que guarda en los bancos (o capital social productivo, también por si acaso).

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