Articule su ideología personal y ejérzala

Preocuparse por lo que otras personas piensan de uno puede ser un impedimento. Así entonces, se deja de asumir riesgos y a cambio nos la jugamos por lo seguro y, en consecuencia, nuestra trayectoria profesional padece por ello.

Una alternativa sencilla para contrarrestar nuestra ansiedad es desarrollar una ideología personal; una expresión que manifieste su sentido de pertenencia.

Para el efecto, considere usted, por ejemplo, los siguientes interrogantes: ¿Qué valores impulsan su proceder? ¿Quién tiene cualidades que concuerdan con las suyas, y cuáles son? ¿Qué le hace percibir que está rindiendo al máximo? ¿Cómo quiere realizar su vida?

Luego, anote sus respuestas y determine qué tienen en común. Emplee las palabras destacadas para exponer a los demás su ideología personal y, por último, ejérzala con disciplina.

Y, cuando algo en el ejercicio de su labor profesional empiece a disminuir su confianza, permita que su ideología le recuerde aquello que es relevante para usted y por qué hace lo que hace. Silencie ese ruido que son las opiniones destructivas de los demás y centre su atención en aquello que es realmente importante.

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