¿Gestiona usted de adentro hacía afuera?

Nuestro entorno profesional ha evolucionando rápidamente y es, entre otros, frenéticamente hiperconectado. Así entonces, el interrogante actual no es si llegará usted a experimentar la adversidad, sino cuándo y con qué frecuencia.

Como mercadólogo, publicista, agente comercial y coach, leo sobre resiliencia con bastante frecuencia que, es la razón por la cual sé que muchos consideran que se nace resiliente, pero resulta que, la resiliencia no solo es usual, sino que se puede aprender y desarrollar.

De todo cuanto he leído, se me hace que, la forma más sencilla de considerar la resiliencia es a través de la metáfora de un balancín de parque infantil, con un punto de soporte en medio en el que de un lado se encuentran ‘las experiencias del mecanismo de defensa y las habilidades de adaptación, y del otro, la adversidad y los desafíos.

Dado que la resiliencia es el resultado de un proceso altamente interactivo entre las características personales y el entorno, la genética juega un papel fundamental.

Nuestros genes dan forma a la posición inicial del punto de soporte. Sin embargo, la ciencia nos muestra que las experiencias, y cómo respondemos a ellas, pueden acomodar el punto de soporte. Cuando aprendemos y fortalecemos las habilidades que nos ayudan a manejar el estrés, el punto de soporte se desplaza para que el balancín se incline hacia resultados positivos con mayor facilidad.

Desde una óptica sencilla, de eso se trata la resiliencia. Cuanto más influyamos en el punto de soporte a través de prácticas basadas en la resiliencia, mayor será la orientación hacia resultados positivos. Y, cuando descuidamos invertir en desarrollar y mantener este conjunto de habilidades, nuestro punto de soporte puede deslizarse en la dirección contraria, y esto hace que sea más difícil recuperarse de los contratiempos.

Por lo tanto, de nuevo el interrogante, ¿gestiona usted de adentro hacía afuera?

Lo pregunto, porque muchas personas ven la vida como algo que les acontece. Consideran que los eventos y las circunstancias más allá de su alcance los controlan.

Uno de los aspectos más relevantes que diferencia a las personas altamente resilientes del resto, es que tienen un robusto sentido de control interno. O como quien dice, por sí mismos se apropian del proceder más efectivo porque consideran que son ellos quien controlan sus vidas.

Cuando genera usted un sentido de control interno más elevado, permite niveles más altos de confianza y tranquilidad ante cualquier eventualidad. Por consiguiente, la próxima vez que se sienta imposibilitado ante alguna situación, vea si tiene la opción de cambiar o influir en sus circunstancias, aun cuando sea tan solo un poco.