Entendimiento virtual

Dada la velocidad de cambio es difícil establecer modelos definidos de porvenir. Las redes sociales sugieren que nos movemos hacia tiempos de postura más extremos y abusivos. Estos tiempos probablemente enfrenten a la naturaleza intuitiva y determinante de los sistemas tradicionales de información, sistemas de control, y sistemas de actuación, y establezcan un premio mayor para la holgazanería, la ignorancia, y la patanería, y en lo decisivo, castigue el proceso de aprendizaje. El anticuado mecanismo y el entorno inamovible se han quedado relegados como evidencia del fenómeno de la Internet que afecta a negocios, industrias, gobiernos, lo personal y la privacidad, y a la sociedad en general. Si aceptamos el cambio como norma debemos aprender a adaptar con moderación y dejar ir lo que ayer existió. En ese orden de ideas, el proceso de desaprendizaje es el que se requiere en un entorno de transformación desenfrenada.

Si queremos unir y controlar nuestro ámbito debemos desarrollar la habilidad de descartar viejas maneras y conocimientos del mismo modo que adquirimos unos nuevos.

Así entonces, y en cuanto a entendimiento virtual, el objetivo es borrar aquellos marcos guía que conducen, implícitamente, a la forma de actuar y tomar decisiones. Esto puede ser un cambio en la manera de sentir hacia un grupo concreto de individuos, diga usted, por ejemplo, ‘uribistas’ o ‘mamertos’, o la forma en que asume usted las oportunidades que le presenta la vida.

Un ejemplo personal es el momento en el que me vi obligado a elegir entre apoyar las pretensiones deportivas de mi hijo o el proceso tradicional de realizar los Ciclos 5 y 6 del bachillerato. Muy a menudo este dilema está en conflicto a causa de sus valores y objetivos distintos. Yo tenía, sin saberlo, la idea de que el deporte como carrera profesional implica tomar demasiados riesgos. Que podría llevar al abandono académico.

Mi punto de vista no cambió hasta después de comprender que, aunque asumir el deporte como carrera profesional implica tomar riesgos, lo propio aplica prácticamente para cualquier otra carrera en la actualidad. Si alguien quiere convertirse en un científico, debe arriesgarse descuidando temas que no están directamente relacionados con su campo de acción profesional elegido. En esencia, la vida tiene todo que ver con tomar riesgos.

Y, como conclusión, promover el deporte como proyecto de vida profesional es una noción positiva para los adolescentes de todos los ámbitos sociales. Se requieren más modelos a seguir para promover valores positivos en nuestra sociedad. Con el mero hecho de hacer que una carrera profesional en el deporte parezca un objetivo alcanzable, los nuevos modelos de conducta podrán tener un efecto positivo en la sociedad en general.