Considere la imperfección para ejercer a la perfección

Ejercer a la perfección no es un asunto sencillo, particularmente, si su expectativa de que todo le resulte impecable aminora su iniciativa, le hace postergar decisiones, le genera preocupaciones innecesarias, o le obliga a reflexionar sobre fallas y debilidades.

Para ayudarse a relajar, procure centrarse y aprender de sus logros anteriores.

Cuestione si, siempre ha hecho todo sin inconvenientes (probablemente no); si por anticipado, siempre ha tenido la certeza de alcanzar el éxito (poco probable, por lo demás).

Evocar aquellos momentos en los que tuvo éxito a pesar de su desempeño imperfecto, le darán la confianza necesaria para modificar sus procesos y tomar las decisiones de acuerdo con lo que le resulto efectivo en circunstancias pasadas.

Dicho proceder puede ser de gran utilidad si, tiende usted a investigar y planear cuidadosamente su enfoque de juego o de trabajo antes de iniciar.

O, también puede usted identificar un modelo exitoso que haya logrado mantener bajo control su ansiedad perfeccionista. Podría usted evaluar lo que el susodicho modelo hizo para alcanzar el éxito sin sucumbir ante el perfeccionismo.

Observe cómo se comporta (o comportó alguna vez), aprenda de ello y replica de acuerdo con su habilidad, talento y características propias.

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