Propicio el momento para el activismo

Creo firmemente que la creatividad desde la gestión de marketing puede ayudarnos a superar la adversidad. Como agentes de marketing, desempeñamos un papel fundamental en la narrativa de historias emotivas que permiten a las empresas como a la población en general superar los retos que a diario enfrentamos. La necesidad nunca ha sido más imperativa que ahora. Tenemos la oportunidad de narrar historias que inspiraren a la gente para que actúen y resuelvan los actuales desafíos sociales, políticos y económicos.

Y como hasta ahora en lo transcurrido del año, mucha bulla en las redes sociales y pocas nueces en la calle, estas son algunas de las nociones más relevantes que logre recopilar del acontecer nacional:

La creatividad es fundamental en épocas de crisis— son tiempos extraordinarios los que vivimos por estos días y, con frecuencia captamos a la gente adoptando ideales, agrupándose en comunidades y luchando por ellos. Cada uno de nosotros debemos aportar nuestra creatividad para contar con pasión, arte, y bien informados, historias encaminadas a la resolución de las preocupaciones y la adversidad en el campo social, político y económico.

Las mujeres como objetos— así, como ‘solo la acción lleva al desempeño’, ‘el cambio real ocurre cuando las personas se unen para adoptar una posición’. Son extraordinarias todas las mujeres, y particularmente valientes, aquellas que se atreven a denunciar al agresor como parte de su tragedia personal y con el propósito de hacer este un mejor lugar para vivir. Ahí tienen pues, el legado de aquellas que dejaron en evidencia a los sinvergüenzas de Harvey Weinstein y Louis C. K.

Siempre gana la cultura sobre la estrategia— sí, ubica usted una visión culturalmente relevante, el resto será fácil. No obstante, determinar el susodicho ideal no es un asunto sencillo, pero cuando ocurre, allí es cuando empieza la magia.

La evolución del contenido en el entorno de las redes sociales— ‘encontrar’, ‘emplear’, ‘conservar’, y ‘compartir’ son los vocablos que ahora describen el susodicho ecosistema. En el pasado han quedado términos tales como ‘pago’, ‘posesión’, y ‘devengado’. Si la narrativa no cuenta con una buena planificación, la historia será ignorada. Yo digo que las buenas historias implican hacer méritos, son socialmente responsables, y se amplifican con sabiduría.

La gente no adquiere lo que usted hace, la gente adquiere la razón por la cual usted lo hace— el asunto es tan sencillo como que, prosperan y subsisten aquellas empresas con propósito social y, punto. Ni más, ni menos.

Un ‘propósito’ equivale a implementar un movimiento activista— aquellos consumidores comprometidos tomarán partido a favor de una marca, saldrán en su defensa, abogarán por ella, y compartirán toda su narrativa. Las marcas más aventajadas están empleando esta noción para impulsar sus metas comerciales y, les está funcionando a las mil maravillas.

Ya no es viable incitar a la audiencia solo a través de la empatía, pues se requiere de verdadera emoción para lograrlo— la emoción real puede provenir del miedo, el humor, la tristeza, la intriga o la indignación. Más allá de generar una reacción en la audiencia, las campañas relevantes de hoy emplean en su narrativa emociones francas, reales y profundas.

La diversidad se ha vuelto tendencia— género, edad, sexualidad, discapacidad, y demás. En últimas, hemos alcanzado la madurez para así aceptarlo. La divergencia puede generar tensión, pero así mismo, los puntos de vista opuestos enriquecen el pensamiento creativo. Y eso es bueno.

Así es damas y caballeros, propicio sí es el momento para el activismo: el jurado se apresta a tomar partido, los candidatos en partidor muestran sus cartas, los trapos seguirán saliendo al sol y, la campaña presidencial, inequívocamente, promete grandes sorpresas.

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