La cultura del libro

“Excelente concepto y muy bien ejecutado por lo demás”.

James Webb Young, un reconocido director creativo de aquellos primeros años de J Walter Thompson, solía especular con frecuencia que el verdadero propósito de la publicidad era integrar valor agregado al producto más allá de sus propiedades físicas. Dicho valor agregado, deriva de la constelación de atributos que en conjunto componen la imagen de marca.

Su marca como su imagen —o personalidad— son el resultado de lo que es usted, lo que hace; mucho más de lo que usted pueda decir respecto de lo que es y lo que representa.

La moraleja del asunto es que, una vez se establezca la imagen de marca en la mente del consumidor, es supremamente difícil cambiar su percepción en cuanto a una marca en particular.

Deja un comentario