Todavía creo en la publicidad

Cualquier emprendimiento humano involucra algo de riesgo. Usted está en riesgo desde que se levanta en la mañana aun cuando, la pregunta sería: ¿qué tanto riesgo está usted dispuesto a aceptar?

El publicista no es la excepción a la regla, pues está constantemente en riesgo y casi siempre tendrá que entregarse en cuerpo y espíritu mucho antes de conocer el resultado final de sus compromisos.

Así entonces, el riesgo es calculable tal cual el resultado es predecible, siempre y cuando, claro está, controle usted señor publicista, el “contenido” y los “tiempos” de su mensaje comercial.

Igual es oportuno concentrarse en la comunicación que venda y dejar el “contenido entretenido” al circo, que para ello las redes sociales ya están atiborradas de alegres saltimbanquis.

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