Política de formación

Nadie dudó de su capacidad para gobernar, hasta que fue proclamado Emperador, solía decir Tácito, refiriéndose a Galba.

Estos líderes eran como truchas nadando contra corrientes rápidas. No podían detenerse… en verdad, veían las corrientes de avanzada; veían el cambio. Acostumbran dirigirse río arriba… estos hombres y mujeres pueden caracterizarse por un sentimiento de impaciente insatisfacción.

Dar el trabajo adecuado a la persona adecuada y en el momento adecuado, con el propósito de desarrollar sus habilidades para beneficio tanto de la organización como del individuo, es fundamental para la política de formación de liderazgo.

El proceso de desarrollo que tiene lugar en una compañía es realmente como una carrera de obstáculos. A medida que uno supera los diversos obstáculos y desafíos, acrecienta su experiencia y su temple. La misma carrera también elimina a aquellos que no sean capaces de adaptarse efectivamente.

Y sino que los Castro digan lo contrario.