Consolidando la confiabilidad de las marcas

En una sociedad caracterizada por la ambición y el apetito desaforado por incrementar cada vez más la riqueza, se hace evidente el motivo por el cual colapsó Interbolsa (entre otros, por los cacos que la dirigieron). Se repite el incidente de la empresa que crece como la espuma de la cerveza hasta llegar a posicionarse como la primera en el mercado, para luego caer como coco estrepitoso.

En ese orden de ideas, no es de extrañar entonces que la confianza sea el componente crucial más representativo para la construcción y consolidación de una marca robusta, emotiva y perdurable.

La mayoría de los que tenemos el marketing como profesión, nos dedican a generar la demanda que posibilita vender mayores volúmenes. La dinámica tiende a enredarse, si se considera que la economía es una disciplina de enfoque angosto en la que no existe la distinción entre el anhelo y la necesidad, y por lo que a la postre se llega a un callejón sin salida: al consumidor le encanta comprar pero detesta que le vendan.

En cualquier caso, la confianza del consumidor debe ganarse para así poder establecer una relación comercial sólida con él.

Aunque se dan ciertas excepciones, los indicios sugieren cada vez más que los consumidores adquieren solo marcas en las cuales confían. Una interacción fundamentada en el vínculo emocional que generan los valores percibidos que comparten la marca y el consumidor, así como cada vez más pasan por alto los beneficios funcionales y sus características esenciales.

Insinúan pues los consumidores que, las marcas deben tener a su disposición los siguientes ingredientes para facilitar la cimentación perdurable del valor de marca:

Integridad— Capacidad, eficacia y efectividad inigualable de la marca para suministrar lo que promete en forma honesta y espontánea. Incluye la calidad, y la exactitud de la información que se comparte con el consumidor.

Disposición para la interacción gana/gana— El consumidor debe percibir que él tiene los mismos valores que usted manifiesta a través de su cultura corporativa.

Empatía— Capacidad de la marca para demostrar empatía y tolerancia a lo largo de las interacciones vulnerables con el consumidor.

Congruencia y confiabilidad— Es el compromiso con el cual la marca garantiza que cumplirá con el abastecimiento de valor en cuanto a los aspectos más relevantes para cliente.

En fin, las marcas dominan su entorno porque obtienen y merecen. No se llega más lejos porque pueda más la codicia, la voracidad y la insaciabilidad, que cualquier consideración ética.

Ha de saber usted que los abusos sumirán a las marcas en un abismo del cual no lograrán salir.

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