Insinuaciones para proyectar una marca

Más allá de la periferia encontraremos al vanguardista, aquel que siempre anticipa su época. El que todo lo cuestiona aun cuando sea obvio, el que intuye el cambio de actitud en la gente, su realidad, sus expectativas, sus deseos, sus preocupaciones, sus necesidades, sus hábitos de vida. Aquel que sabe evaluar acertadamente las oportunidades como las limitaciones del comportamiento humano.

Sin consideraciones por el tipo de segmento en el cual participa, sea este negocio a negocio o negocio a consumidor, se me antoja que por estos días de mercados confusos y, si de proyectar una marca robusta se trata, nos vendría muy bien los consejos de aquel vanguardista que todos llevamos dentro, particularmente, si pretendemos cautivar al consumidor con marcas que prosperen rentablemente. Siendo así, es factible que el atrevido personaje propondría reflexionar el significado de un buen esquema de marca y para lo cual nos susurraría enseguida que este luce más o menos así:

Innovador— La marca representa al negocio, tal cual lo percibe la audiencia en su mente. La práctica entre la gente y la marca debe ser distintiva. El valor de marca debe reflejarse en el diseño de toda la comunicación e interacción con el consumidor. Un buen esquema de marca se concentra intencionalmente en el bienestar de su audiencia.

Funcional para el producto— Las marcas se adquieren, se utilizan, se adoptan y se recomiendan porque estas suministran un valor único; uno cuya magnitud mejorar la calidad de vida. Debe tener siempre presente que, lo más significativo del esquema de marca es la optimización de los sentimientos y las experiencias del consumidor.

Estético— Como complemento de la satisfacción de necesidades, las marcas renuevan deseos. Su apariencia y sensación, así como los sentimientos que despierta, son estratégicos y parte integral de la comprensión de valor del consumidor.

Ilustrativo del producto— El valor de la marca es aquello que genera compromiso. Un buen esquema de marca suscita curiosidad, al tiempo que cautiva a su audiencia de manera relevante y valiosa.

Honesto— No debe afirmar características de marca que no disponga, v.g. más innovador, eficiente o de mayor valor. No debe manipular al consumidor (recuerde a los anunciantes endemoniados).

Perdurable— La marca debe pretender incrementar su valor en el tiempo. Se obliga a esforzarse por permanecer relevante para su audiencia. Se arriesga a propagar transformaciones relevantes.

En esencia, diría nuestra voz vanguardista, ‘el esquema de marca debe permitir que surja en su ejecución el entusiasmo, la creatividad y la afabilidad. Garantice que su esquema sea puro y sencillo, tenga siempre presente que más es menos, menos es más’.

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